Enseñar
- camavaron
- 14 jun 2020
- 1 Min. de lectura
Soy docente, mi padre lo era y al parecer mi abuelo también estaba en la docencia. Es decir que el dar las clases viene en mi sangre. Siento una pasión cuando estoy en aula y aunque en los últimos años se ha degradado al profesor universitario en todos los aspectos, realmente yo sigo en la universidad porque me produce alegría ver la caras de los chamos, saber que estoy ayudándolos en la formación profesional y porque simplemente hay cosas que el dinero no compra.
Hoy he culminado mi curso online y me siento sumamente feliz, veo los resultados y saber que puedo seguir con mis pasiones (el arte y la docencia) desde otras plataformas como la digital, conocer a otros creadores y personas afines al arte. Seguiré trabajando en esta plataforma porque me he sentido muy bien.
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